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Andalucía podrá crecer algo más que España en 2024 gracias a la agricultura y el turismo

DIARIO DE SEVILLA

La evolución de la economía andaluza en 2024 será «muy semejante» a la española, pero con varios factores que harán que, a diferencia de años anteriores, pueda crecer un poco más que el conjunto del país.

Según el informe ‘Economía andaluza. Primer trimestre de 2024’ del Observatorio Económico de Andalucía (OEA), elaborado en colaboración con la Fundación Cámara, la comunidad crecerá un 2,1% en este ejercicio, tres décimas más que lo que había previsto el pasado mes de febrero.

Esta revisión se debe, sobre todo, al impulso en el último trimestre de 2023 y el primero de 2024, con un crecimiento intermensual en ambos periodos del 0,8%, con lo que se invierte la tendencia previa de un mayor avance del PIB español. Ahora se impulsa más Andalucía en tasa trimestral, gracias a la agricultura y al turismo sobre todo, y con un fuerte impulso tanto del consumo de las familias como del gasto público.

«El sector primario se está recuperando rápidamente de uno de los peores años de la última década (2023). Antes de las lluvias de Semana Santa ya se observaban mejorías en lo meteorológico y eso se ha trasladado a la evolución del sector, que puede acelerar su crecimiento aún más», afirmó en la presentación del informe Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Pablo de Olavide y miembro del panel de expertos que elabora el informe.

Por lo que respecta al turismo, Hidalgo indica que la llegada de visitantes evolucionó en el primer trimestre «de forma espectacular», con un incremento del 15% de los viajeros alojados y del 25% de las pernoctaciones respecto al récord de 2023.

Estos factores elevarán el crecimiento andaluz, probablemente «alguna décima por encima del español», según señala Francisco Ferraro, presidente del Observatorio Económico de Andalucía, y con unas perspectivas muy positivas de cara a la creación de empleo en los próximos trimestres ligada a la temporada turística.

Para el conjunto de España Ferraro también prevé una mejora de las previsiones motivada por los precios energéticos más bajos que la media europea, la expectativa del recorte de tipos y «un modelo basado en la incorporación al mercado laboral de personas inmigrantes de una forma muy intensa, en sectores con baja intensidad tecnológica, para funciones poco complejas y con una remuneración limitada». En gran parte, este impulso laboral ha venido dado por el dinamismo de las actividades turísticas.

Como consecuencia, España y Andalucía crecerán muy por encima de la media de la UE en 2024, pero Francisco Ferraro advierte de riesgos y debilidades, más allá del contexto geopolítico incierto, que tiene efecto general. Observa, por ejemplo, que la productividad, a diferencia del empleo, crece de forma anémica en el último trimestre y viene de periodos anteriores de retrocesos; la inversión, pese a que avanza, no ha recuperado el nivel de 2019; y los fondos Next Generation no están teniendo el efecto esperado de tracción de la economía.

En cuanto a los riesgos para el crecimiento, el regreso de las reglas fiscales restrictivas de la UE «puede obligar a una consolidación fiscal de 15.000 millones de euros, lo que perjudicaría a la actividad económica». También puede dañar el PIB la incertidumbre política: «Tanto el FMI como el gobernador del Banco de España comparten que la falta de consensos políticos y la elevada fragmentación afectarían negativamente a las previsiones futuras», afirma Ferraro.