Andalucía reduce su desempleo pero mantiene la brecha de PIB con España

Andalucía tiene en el sector energético uno de sus principales potenciales. / El Correo

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La economía de Andalucía registra una evolución positiva en su mercado laboral tras crear más de medio millón de empleos desde 2019, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados el 30 de mayo de 2026. Sin embargo, este dinamismo no se traduce en una convergencia real en renta per cápita con la media de España.

El análisis de la evolución económica regional muestra una reducción en la brecha del desempleo respecto al promedio nacional, situándose la tasa de paro andaluza en el 14,66% frente a la distancia de siete puntos que existía en periodos anteriores. El Producto Interior Bruto (PIB) nominal andaluz mantiene una tendencia alcista apoyado en sectores como las energías renovables, la tecnología y el sector exterior.
A pesar del avance en la ocupación, las diferencias estructurales persisten debido al peso de las actividades económicas tradicionales y la fuga de profesionales cualificados hacia otras comunidades autónomas.

El especialista detalla que la reducción de la distancia en el desempleo contrasta con la evolución del indicador de riqueza por habitante en la comunidad autónoma.
«paradójicamente, el PIB per cápita no se ha acercado a la media española, por lo que la economía andaluza ha reducido algunas brechas, pero no la más significativa de todas» subrayó Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide.

Hidalgo advierte además sobre la vulnerabilidad del sistema productivo andaluz ante los cambios de tendencia en los mercados nacionales e internacionales.

«cuando las cosas van mal, en Andalucía van peor, lo que hace que pueda perder lo conseguido en muy poco tiempo» aseguró Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide.

El docente destaca el potencial de los proyectos vinculados a la sostenibilidad ambiental para transformar la estructura de la industria manufacturera regional.

«Debemos tener la capacidad de aprovechar esa transición a nuestro favor para obtener ventajas comparativas que permitan hacer crecer nuestra industria y que permitan también alojar inversiones importantes los próximos años. Tenemos capital humano, que desgraciadamente buena parte emigra porque no existe ese tejido productivo, pero que si lo aprovecháramos podríamos enraizarlo en nuestra tierra» abundó Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide.

El economista también matiza el impacto del turismo en el desarrollo a largo plazo por sus características laborales intrínsecas.

El punto negativo es que en Andalucía sigue teniendo un peso significativo de sectores de bajo valor añadido, que actúan como una trampa, como el turismo que, siendo muy valioso, fija empleo con bajo salario. Es un sector que no hay que atacar, pero sobre el que no se puede construir una base de crecimiento a largo plazo» apuntó Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía de la Universidad Pablo de Olavide.

Por otra parte, la transformación económica de las últimas dos décadas incluye un impulso del sector exterior, donde Andalucía superó los 250.000 millones de euros en exportaciones durante los últimos siete años. Las ventas andaluzas se concentran en la Unión Europea y tienen a Estados Unidos como principal destino extracomunitario, además de abrir mercado en China e India.

Para el conjunto del año 2026, las previsiones del Observatorio Económico de Andalucía proyectan un crecimiento del PIB regional del 2,3%, estimación revisada al alza por la menor inflación prevista para la segunda mitad del año y la evolución del empleo en la construcción.